Como Posar un Perro Correctamente: la técnica que marca la diferencia en el ring

Aprender cómo posar a tu perro de show correctamente es uno de los factores más determinantes para destacar en una exposición canina. Muchas veces no gana el perro que es mejor, sino el que se ve mejor en ese momento. El juez dispone de apenas dos minutos y medio para evaluar a cada ejemplar; por lo tanto, cada segundo cuenta y es tu responsabilidad hacer que tu perro se vea bien todo el tiempo.

Conocer a tu perro y entender su estructura es siempre el punto de partida.

Un perro mal posado puede perder impacto visual, equilibrio y presencia, aun teniendo una excelente estructura. Por el contrario, un posado correcto permite que el juez perciba con claridad las virtudes reales del ejemplar. Hay que tener en cuenta que la capacidad visual humana es limitada, especialmente para analizar detalles en objetos en movimiento; por ello, lograr que el perro se mantenga perfectamente estático es básico y elemental.

Posar a un perro no es improvisación ni estética superficial. Es técnica aplicada, conocimiento anatómico y comunicación efectiva entre perro y manejador. Debes sentirte conectado en todo momento, conocer a tu perro y saber leer su estado de ánimo para actuar en consecuencia.

¿Qué significa realmente posar bien a un perro?

Posar correctamente a un perro implica colocar y presentar su estructura de manera que los aplomos se vean firmes y alineados, y que el punto de equilibrio se sitúe con precisión para que el perro se vea relajado y sólido, ya sea sobre el piso o en la mesa, según corresponda.

Cuando un perro está bien posado, los ojos del juez recorren la silueta sin detenerse en ningún punto conflictivo. Eso solo es posible cuando existe balance y armonía.

La silueta, también conocida como outline, debe optimizarse de tal forma que se acerque lo más posible a lo que dicta el patrón de perfección racial establecido en el estándar de la raza.

Cada raza tiene su protocolo

Por protocolo se entiende una manera típica de proceder para posar a un perro, utilizada en determinadas razas durante muchos años e incluso generaciones.

Por ejemplo, en cualquiera de los cuatro tipos de setter, el protocolo consiste en que el manejador coloque manualmente las patas en la posición adecuada y luego permanezca hincado, en una o ambas rodillas con los brazos bien extendidos: la mano derecha sujetando la cabeza por los belfos y la izquierda sosteniendo la cola.

Otro buen ejemplo son razas como el Cavalier King Charles o el Chihuahua. Estas pertenecen a las llamadas razas de free bait, lo que significa que no se acomodan las patas manualmente; en su lugar, mediante la correa y el bait se busca posicionarlas de forma que la estructura y las angulaciones puedan ser apreciadas por el juez. En este protocolo, el manejador permanece de pie, generalmente frente al perro.

Es importante aclarar que el protocolo no es obligatorio. Sin embargo, es la forma en que la mayoría de los competidores presentan a sus perros y a la que los jueces están acostumbrados. Además, respetar este estilo honra a la raza y demuestra conocimiento, experiencia y que no se trata de un expositor improvisado.

Habrá un pequeño porcentaje de perros que no trabajen de manera óptima bajo este protocolo. En esos casos, será tu decisión adaptarlo; hacerlo de otra forma, cuando es necesario, también es lo correcto.

El posado refleja el entrenamiento previo

Posar a un perro requiere entrenamiento. Permanecer estático durante largos periodos, con la cabeza y la cola en una posición específica, va en contra de la naturaleza del perro, que está diseñada para el movimiento.

Por ello, el entrenamiento debe comenzar desde temprano, idealmente entre los tres y cuatro meses de edad. Es fundamental que el cachorro se sienta querido y seguro durante este proceso. El perro no es tonto: disfruta ser el centro de atención.

Utiliza un tono de voz suave pero firme, de modo que el perro entienda que es momento de trabajar. Recuerda que tu perro te ama y está dispuesto a complacerte.

Naturalidad: el manejador como comunicador, no como protagonista

Cualquiera que sea la postura que adoptes, procura verte natural y relajado. Tú también formas parte de la imagen que el juez está observando. Las posturas exageradas no aportan nada; por el contrario, se convierten en un distractor.

Haz el ejercicio mental de imaginar que el gran reflector está sobre el perro. Él es el protagonista.

Ejemplo de posado correcto de un perro de show

Sé diligente y eficiente en el ring

Es importante identificar el punto del ring donde el juez examinará individualmente a tu perro. En el caso de las razas de mesa es evidente; en las demás, conviene saberlo con anticipación.

Sé diligente: no esperes a que el juez te pida que poses a tu perro. Anticípate y preséntalo cuando llegue tu turno.

La velocidad es clave. Sé fluido y eficiente, pero no precipitado. Muévete a una velocidad que mantenga a tu perro tranquilo. Esto transmite seguridad, y la seguridad es fundamental en el ring.

Controlar la cabeza y seguir una secuencia

Si controlas la cabeza de tu perro de manera suave pero firme, ya tienes el 50 % del trabajo hecho. Contar con una secuencia clara al posar, especialmente al acomodar las patas hará que con el tiempo tus manos actúen de forma automática.

Esto te permitirá relajarte más, y tu perro también estará acostumbrado al procedimiento, sin sorpresas.

Errores comunes al posar incorrectamente a un perro de show

Cada pieza en su lugar

Cuando estés seguro de que las cuatro patas están correctamente colocadas, ajusta la cabeza y la cola a la posición ideal. La inclinación de la cabeza debe considerarse según la raza, ya que influye directamente en la percepción del cuello.

Respecto a la cola, es fundamental conocer lo que indica el estándar sobre su implante. No es lo mismo el implante alto de un bóxer que el implante ligeramente más bajo de un dóberman. Estos detalles pueden marcar la diferencia entre el número uno y el número dos, y tú quieres ser el número uno.

Errores comunes al posar un perro de show

Muchos expositores se concentran únicamente en colocar las patas, olvidando que el posado es una imagen completa. Entre los errores más frecuentes se encuentran forzar posturas incómodas, tensionar en exceso la correa, colocar la cabeza sin intención funcional e ignorar el temperamento y el nivel de entrenamiento del perro.

La colocación de la cabeza es uno de los aspectos más subestimados del posado. Un pequeño ajuste puede cambiar radicalmente la percepción del cuello, su entrada en los hombros y la actitud general del perro.

En el posado, el manejador debe desaparecer visualmente. La correa, la postura corporal y el manejo de las manos deben ser precisos y discretos. El perro es quien debe captar toda la atención del juez. Todos estos conceptos sobre cómo posar a tu perro de show correctamente, la técnica del posado, la colocación adecuada, la secuencia y la manipulación del punto de equilibrio se desarrollan con mucha mayor profundidad, criterio de ring. ejemplos reales y gráficos en un libro en en el que estoy trabajando.

Lo mejor esta por venir.