Publicado en la revista Perros Pura Sangre en Septiembre 2023 con el titulo: Ginebra World Dog Show 2023, Mucho por Decir
El principio.
Pues mi tan esperado viaje no empezó tan bien como me hubiera gustado, poco después de enterarme de que mi avión que me llevaría a Londres para hacer mi conexión a Ginebra iba a salir 3 horas tarde, ya que antes de llegar a Phoenix había sido literalmente “atacado” por relámpagos, nos avisan que el vuelo se cancela definitivamente. Vi en la App de la aerolínea que ya tenía asiento asignado para el mismo vuelo del día siguiente lo cual implicaba perderme el primer día del evento, es decir el Grand Prix. Sin dudarlo tomé mi puesto en la fila para tratar de hallar otra opción. Acabé saliendo 5 horas más tarde de lo planeado, con destino a Newark en New Jersey.
Al aterrizar, en cuanto tuve señal y abrir el Facebook me explotó la bomba en las manos, bueno, mas que bomba era como una piñata. Si la FCM había logrado conseguir la sede para la realización de la mundial en 2028, no me podía quitar la sonrisa de la cara. Unos posts más abajo me entero también de la inclusión de mi compañero juez Gerardo Bernard en la lista de jueces en Westminster Kennel Club, me comuniqué con el y no pude dejar de decirle “este es el día de las noticias fantásticas.”
Tuve que deambular 11 horas en Newark para volar 9 horas directo a Ginebra y llegar solo dos horas antes de que empezara la exposición. Muy cansado, tras hallar mi alojamiento y pasar por la regadera llegue solo 30 minutos después de que los rings habían comenzado. La bola estaba rodando.
En las mundiales de Europa tradicionalmente cada perro podía competir una sola vez, los grupos se distribuían en 4 días, pero últimamente se ha optado por agregar un día al principio en donde puedan inscribirse todos los perros, pues bien, así fue en esta ocasión, a este día en donde se disputó un CACIB se le llamo Grand Prix. Además de esto se organizaron especializadas de múltiples razas por lo que muchos perros pudieron exhibirse hasta en tres ocasiones. Esta fórmula funcionó muy bien lográndose tener 13 406 perros inscritos.
El recinto
Entré sin mayor problema en busca de la sala de prensa donde mi gafete de acreditación me estaba esperando, lo halle y halle café también (no podría seguir sin él) al primer vistazo vi que el evento se efectuaría en 80 rings distribuidos en un solo edificio en donde en una esquina se encontraba el ring de honor, es decir el de los grupos.
Todos estos rings estaban provistos con una delgada alfombra azul de la que en España la conocen como “moqueta,” claro que no tenían valla alguna que los delimitara como tal, muy al estilo europeo.
¿Sillas, cuáles sillas? no había ninguna en ningún ring, solo una pequeña banca de madera en donde cabían escasamente 4 o tal vez 5 personas en donde estaba amarrado con una cintilla de plástico un barrote de madera en donde en lo alto se ponía, por cierto, con letra bastante pequeña, el nombre del juez y lo que se iba a juzgar ahí ese día.
La verdad es que cuando te imaginas una mundial en uno de los países más caros de Europa y con una encomía tan sólida te esperas un evento con un poco más de infraestructura, en fin, estábamos ya ahí y la gran fiesta cinófila ya estaba sucediendo y era realmente lo que importaba.
Otra gran ventaja de este lugar fue que en la parte de atrás estaba el Hotel Hilton donde estaban los jueces alojados y en la parte del frente había dos hoteles de la cadena IBIS los cuales estaban literalmente a unos metros de la puerta de acceso al evento. Me fije en los precios por mera curiosidad y eran de 120 euros la noche, para ser en Suiza no estaba mal. Me llamo la atención que ni siquiera en los accesos había personal alguno de seguridad, nadie ni siquiera con uniforme que pareciera de guardia o policía.
El pronóstico del tiempo no se equivocó y los 36 grados centígrados para media mañana se hicieron omnipresentes, la capacidad del aire acondicionado de Palexpo mostró que era muy limitada, humanos y perros acalorados.
Una mundial digital.
Al recoger mi gafete pregunté al encargado si tenía algún programa impreso, no había tal, me indicó que escaneando el código QR que estaba en mi gafete hallaría toda la información y así era. Una mundial en que el único programa que se imprimió era el de un gran cartel que estaba justo enfrente de la oficina principal.
La empresa encargada de recibir las inscripciones, establecida en Bélgica se llevó las palmas. Catálogos y ordenes de juzgamiento funcionaron en cualquier dispositivo, nada más y nada menos que en diez idiomas. Los resultados eran actualizados en línea en tiempo real ya que los secretarios de juez plasmaban los resultados en iPads convenientemente entrelazadas mediante la red de Wi-fi que por cierto tenía el nombre del evento y fue de gratis acceso para todos.
Un pequeño detalle que me llamó la atención fue que en los resultados justo antes de el nombre del perro ponían el símbolo que indicaba si el ejemplar era macho o hembra y al final de los datos aparecía una pequeña bandera que indicaba el país de residencia del perro, muy práctico.
Otra acción que hay que aplaudir es que todos los competidores llegaron a evento con sus números impresos desde casa, me enteré que todos y cada uno lo recibieron por email dos semanas antes del evento. ¡Qué maravilla!.
He de decir que allá se ahorra mucho en listones o tarjetas, las categorías eran premiadas del uno al tres y el juez nunca le entregaba nada, solo el día de la mundial entregaron unas monas rojiblancas a los campeones mundiales y en las especializadas al mejor macho y hembra modestos trofeos.
Secretarios de Juez Internacionales.
Ya lo había visto en la mundial de la República Checa, que movimiento tan inteligente abrir una convocatoria abierta para quien quisiera participar como secretario de juez. Dado que los idiomas oficiales de Suiza no incluyen el inglés, el cual es la herramienta con la cual la mayoría de las veces nos apoyamos para comunícanos ocasiones de esta naturaleza, era necesario conseguir equipo que se desenvolviera en diversas lenguas, lo cual se logró con éxito.
Tuve la ocasión de platicar largo y tendido con una mujer hispanofrancesa quien estuvo en el ring del Dr. Payró el ultimo día, me causó una grata impresión saber por ella que les estaban dando alojamiento en muy buenos hoteles y que aparte de la comida estaban recibiendo una módica compensación económica por su esfuerzo. La verdad es que era claro que todos ellos tenían una excelente disposición y contribuyeron de manera directa al éxito del evento.
Orgullosamente tuvimos un secretario quien por segundo año consecutivo participó en la mundial, me refiero a mi buen amigo el MVZ Miguel Ángel Zubillaga, voy a reservarme hablar del para una próxima ocasión.
El ring de honor.
Linda Valorikova juez internacional de Eslovaquia fue la maestra de ceremonias en la versión del inglés haciendo gala de su elegancia y su rubia belleza. De manera personal ya la he visto cumplir con este rol en los 3 mundiales anteriores, es decir la de Brno, Madrid y San Paulo, lo hace de manera espléndida, su voz y su personalidad son perfectas, ojalá la tengamos en México también. Ahora bien, la versión en francés estuvo a cargo de Joe Bellyss (Borges) quien también derrochó simpatía.
El ambiente que creó la producción con música, luces, nombres en las pantallas, banderas etc. fue bastante profesional, permitió que gozáramos de un espectáculo fluido y vistoso. En este ring por la parte de los jueces fuimos representados por el Dr. José Luis Payró a quien le fue asignado el juzgamiento de los cachorros el primer día de la mundial. En estos eventos se realiza lo que se conoce como prejuzgamiento, es decir que minutos antes de entrar al ring el juez en turno mueve y toca a cada uno de los ejemplares, de manera tal que al entrar al ring de honor ya está listo para hacer un corte de seis ejemplares y ya de ahí escoger sus tres ganadores.
Los expositores y sus perros.
Los expositores acudieron de prácticamente todo el mundo, a comparación de Brno y Madrid note que el número de asiáticos en esta ocasión era mayor, llevaba perros muy bien arreglados y en unas condiciones de pelo increíbles, ganaron bastante, como muestra de esto el Chow chow que gano el grupo y se coló a “la grande.” Aunque algunos Pomeranias, Terriers y Poodles también llamaron poderosamente mi atención.
La presencia de los rusos a los que se les extraño en Madrid se hizo notar ya que en mi opinión se llevan la delantera tanto en la calidad de su manejo y arreglo como en la calidad en muchísimas razas. Aunque cueste trabajo de creer había varios perros de Ucrania quienes ganaron algunas razas, sobre todo del grupo 3 y 9.
La anécdota del día fue la delegación procedente de Kazakhstan quienes estaban exhibiendo varios perros dentro del grupo 11, es decir el de las razas no reconocidas, el nombre de la raza es Kazakh Tazy, que a primera vista no es más que un Saluki grande de cabeza pesada. La delegación realmente parecía salida de una película, se constituía de un grupo de aproximadamente 15 personas, algunas de ellas portaban su bandera (la cual por supuesto yo no reconocí) pude hablar con ellos ya que eran bastante sociables y se defendían con el inglés y me comentaron que, aunque la mayoría de ellos habían volado para llegar a Suiza los perros habían manejado 8 mil kilómetros para estar ahí. ¡Que locura! Iban acompañados de un equipo de reporteros de su cadena de noticias local quienes documentaron toda su participación con cámaras y micrófonos de lo más profesional. Vamos, todas unas celebridades.
Lo más llamativo fue la vestimenta de una de las manejadoras, estaba enfundada en un vestido largo, blanco y una casaca de seda verde y sin mangas con sencillas aplicaciones tanto blancas como plateadas. Pero lo más exótico es lo que portaba en la cabeza, vamos no sé ni como describirlo, era como un elegante casco hecho de perlas de plástico del cual nacía algo a lo que podría referirme como un pequeño mástil que en la punta ostentaba un abundante pero compacto mechón de plumas blancas. Fue muy refrescante ver a alguien orgulloso de sus raíces y costumbres y mostrarlas al mundo con orgullo y sin complejos. Cosas que solo se ven en las mundiales.
Las prohibiciones.
Dado que desde las redes sociales de los organizadores se empezaron a anunciar las restricciones del uso de cierto tipo de collares y de ciertos productos había una alarma considerable entre los expositores, al ser este un tema tan extenso como interesante voy a optar por dejarlo para un artículo posterior en esta serie.
Los Ganadores.
Cerca de las 6 de la tarde la función se acercaba a su fin, fue el Suizo Laurente Pichard quien se encargó de designar al mejor de la exposición, en primer lugar, fue elegido un magnífico Perro de Aguas Portugués criado en Noruega y de dueños y manejadores portugueses. El segundo lugar un fastuoso Setter Inglés de cría estadounidense manejado de talentosa manera por una chica rusa y como tercer lugar un compacto Affenpinscher criado en Canadá en la correa de un español, aunque avecindado en Croacia.
La próxima.
La bandera de la FCI fue entregada a la delegación croata mediante las formas protocolarias acostumbradas. Al bajar la bandera no pude dejar de pensar en el mágico momento en que la delegación mexicana la recibirá, si, faltan 4 años, pero el tiempo vuela. Nos vemos en Croacia.
Hasta la próxima. Lo mejor está por venir.